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Norte del Estado

Arte y música en el pueblo fantasma

Norte del Estado

Guanajuato, México


Dicen que el artista busca inspiración en el paisaje, y refugio en la soledad. Quizás por eso Mineral de Pozos, un antiguo pueblo minero que dejó de serlo cuando se acabó la preciada veta, hoy no está muerto. Sus viejos fantasmas comparten las plazas arboladas con espíritus artísticos que están sembrando el pueblo de arte contemporáneo y música. De la galería de la mina, al pueblo-galería (de arte). Te recomendamos que visites Mineral de Pozos durante el fin de semana, cuando vas a encontrar más ambiente en las calles.
  1. Te sugerimos que llegues a Mineral de Pozos desde el desvío que encontrarás en la carretera 57 en dirección norte, a tu derecha, con los cerros al fondo. Una senda de terracería que atraviesa el desierto te sumergirá en un paisaje dominado por los cactus y el agave. Tras varios giros, pasarás entre las antiguas ruinas de las haciendas. ¡Ya llegas al pueblo!

    #gtojam Ven preparado para pasear a lo Clint Eastwood cuando era
    duro. Tenis, ropa cómoda…
  2. A la entrada, toma la calle Centenario, que baja a la izquierda. Lo primero que te llamará la atención es que la desolación del paisaje se perpetúa en la soledad de las calles. Pero no te dejes engañar por las apariencias. Nada más entrar puedes parar en un curioso taller que encontrarás a tu izquierda, marcado con el número 16. Si has llegado desde San Luis de la Paz, debes girar a la derecha en el primer entronque con la calle Cinco de Mayo. Al final, gira a la izquierda y encontrarás el taller a tu derecha.

    En este curioso taller, entre cactus, muebles artesanales y jardines de piedra, verás en vivo cómo se fabrican tambores prehispánicos y, por pedido, de todas las partes del mundo. Los artistas los harán retumbar para ti. Si eres aventurero y reservas con tiempo, te pueden preparar un temazcal, el baño azteca tradicional de vapor que consiste en una sauna de piedra y barro. ¡Inolvidable!

    #gtojam Párate a platicar con estos chavos, hacen cosas bien
    interesantes.
  3. Continúa por la calle hacia el pueblo. Al final, pasando la capilla del Refugio a tu derecha, llegarás a la plaza Zaragoza. Te recomendamos que estaciones el vehículo y pasees por este pequeño pueblo silencioso, donde el viento suave y seco es a veces tu única compañía. Continúa caminando calle abajo por Melchor Ocampo entre muros encalados hasta la siguiente plaza sombreada, Jardín Juárez. Párate a descubrir la sobria arquitectura del lugar e intenta imaginarte el bullicio de las calles en su época de auge. La barroca cúpula de San Pedro domina la panorámica desde todo el pueblo.
  4. Refugio de artistas, encontrarás en Mineral de Pozos galerías de arte contemporáneo. Vale la pena detenerse a admirar estas insospechadas exposiciones de artistas mexicanos y extranjeros. Las tiendas de artesanía e instrumentos salpican la visita.

    Muy interesante es la tradición musical del pueblo. En el Museo de Instrumentos Prehispánicos te demostrarán cómo suena el curioso cuicatetl -pariente del xilófono-, el tambor teponaxtli y otros tambores como el huehuetl o el atecocoli, que recuerda a una trompeta.

    En julio, el silencio se vuelve música. Durante este mes se celebra la fiesta de la Toltequidad, un festival de música prehispánica, así como un festival de blues. Numerosas tiendas venden réplicas de instrumentos anteriores a la colonia, una auténtica curiosidad para el coleccionista.

    #gtojam Increíbles las flautitas y los instrumentos
  5. En este pequeño pueblo encontrarás varias opciones para comer algo y refrescarte. En cualquiera de las plazas existen pequeñas cantinas o puedes optar por los restaurantes de los hoteles.
  6. Si te sientes con fuerzas, puedes subir caminando hasta el cerro que hay al final de la calle Melchor Ocampo. De esta manera apreciarás el sacrificio de los penitentes que suben de rodillas. Ahí, las capillas del Señor de los Trabajos, de San Antonio de Papua y de la Casa Santa te ofrecen unas magníficas vistas de los alrededores. Puedes también subir en automóvil.
  7. De regreso al centro del pueblo, puedes quedarte a dormir en alguno de sus encantadores hoteles o regresar a Guanajuato o a San Miguel de Allende vía San Luis de la Paz, girando por la calle Miguel Hidalgo a la altura del Jardín Juárez.
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