Poesía en la voz y en el movimiento
La música transmite el sentir de un pueblo. Presencia danzas ancestrales en honor a las divinidades de la naturaleza. Conoce a los poetas de la sierra cuando sacan su corazón en un huapango. Descubre la identidad del indígena a cada compás de la danza. Emociónate en Navidad escuchando una pastorela. Toca nuevos instrumentos que jamás antes viste. La música está presente en todas las celebraciones. Siente el latir del pueblo.
El huapanguero es considerado un poeta en su tierra. Son quienes interpretan el mundo en sus canciones, como los antiguos trovadores. Acuden a las fiestas de la región a tocar en las famosas topadas, improvisando versos, cantando en una cadencia propia, auténtica y visceral.
El huapango es la voz de la sierra. El huapango se toca con cuatro instrumentos: dos violines, la vihuela, la guitarra quinta o la jarana. Entre todos crean una única voz, con el carácter que cada intérprete le presta. Si quieres conocer más, debes acudir a Xichú, durante el Festival de Huapango Arribeño y de la Cultura de la Sierra Gorda, desde el 29 de diciembre.
En numerosos pueblos del Estado se ejecutan danzas de origen prehispánico durante las celebraciones. Durante la fiesta del Niño Miguel en San Felipe: danzan los comanches, los malinches, los sonajeros y las cuadrillas. Ese mismo día, en San Miguel de Allende, el espectáculo son las danzas de cocheros, de rayados y la ofrenda de xichules. En Celaya, durante la feria de diciembre y Navidad se bailan las danzas del apache, el plumero y la sonaje. En Coroneo, en honor al apóstol Santiago, se puede ver la danza de moros y cristianos. En Manuel Doblado, la fiesta de la virgen de los Remedios trae danzas de apaches, del torito, de la rosa, de conceros, de los compadres, de la sonaja y la danza azteca. En Cortázar se presentan las danzas guerreras chicimecas, huachichiles, zacatecos y otomíes y se interpretan las danzas de concheros y tepoznales. En Dolores Hidalgo, en año nuevo, se danzan los comanches, el torito y los compadres. En Tarimoro se danzan las mojiganas en las fiestas. Y, por supuesto, el famoso torito de Silao, que sale a la calle con su séquito siempre que hay fiesta.